Hace un año aproximadamente recibí una llamada de mi querida Isabel Yuste. Me decía que una productora estaba buscando a una coach para poder grabar un programa que tenía que ver con operaciones dermoestéticas, con pacientes que buscaban un cambio real y profundo y con sesiones de coaching capaces de hacer crecer en esas personas su autoestima, seguridad y confianza.

¿Voy? ¿No voy? ¿Y si sí…? ¿Y si no…? Total que fui.

Empezamos a grabar el primer programa a primeros de noviembre y hoy estamos acabando de maquetar los últimos de esta primera edición.

Trabajar con mujeres que gritan “libertad” como la única manera que conocen de encontrarse con ellas, de trans-sexuales que sienten haber nacido en un cuerpo equivocado y desean a toda costa cambiarlo por el que no tiene, de actrices porno que desean dejar su profesión sin querer dejarla… de personas que, en definitiva, buscan ser más felices, ha sido un regalo. Un regalo que me ha permitido ver que, en el fondo, todos compartimos la misma esencia: la de ser felices, la de sentirnos libres y la de saber quiénes somos en realidad.

En cada una de ellas, se respiraba a leguas su miedo al cambio, Algunas lo encajaban desde la excusa del “ya lo he intentado”, otras se aferraban a él para permanecer en esa zona de confort donde no crece nada, y otras lo disfrazaban de autoengaño, convencidas de que un bisturí iba a cambiar sus vidas.

No sé si es el bisturí cambió sus vidas. Lo que sí sé es que a nadie, pacientes, equipo y una servidora, salió de cada grabación con indiferencia y eso… eso no tiene precio.

Gracias equipo, gracias Detena producciones, gracias Revolution por este gran programa.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *