Una Revolution para todos

Una vez decidí amar el coaching porque vi en él la mejor herramienta capaz de cambiar la vida de las personas. Y decidí dedicarme a ello, acompañando a todas aquellas personas que querían un cambio en sus vidas a través de una transformación en su manera de ver y de verse, de tratar y de tratarse… de ser. Una vez aprendí que, en realidad, la vida que estaba cambiando era la mía y que, cada vez que trabajaba junto a alguien en su proceso de cambio, estaba trabajando también en el mío.

Y entonces apareció Revolution. Dicen que nunca nada pasa por algo y que, cuando pasa, es por algo. Así fue. Hace justo un año, decidí embarcarme en un proyecto televisivo muy apasionante: una sala de operaciones estéticas, diez personas ansiosas por ver cambiar sus vidas y cuatro asesores dispuestos a entregarnos en cuerpo y alma al cambio real de todas aquellos protagonistas.

El programa entendía que el cambio real de una persona que quiere someterse a una operación estética, lo es del todo cuando, junto a esos médicos cirujanos, existen otras palancas de cambio capaces de asentar nuevos hábitos en la persona.

Esas palancas tenían que ver con un asesoramiento de imagen de la persona para aprender a sacar el máximo partido de su cuerpo. Isabel Yuste abanderó esta misión y les enseñó a vestir mejor y a crear su propia marca personal con un estilo coherente y fiel a cada uno.

Tenían que ver también con un trabajo del cuerpo a través del entrenamiento físico.Para ello, Carmen Pacheco, ha sido la encargada de poner en marcha aquellos cuerpos a través de rutinas y de ejercicios físicos. Sin movimiento, no hay cambio y nuestros protagonistas lo han vivido pero que muy bien en primera persona. No he visto a nadie sin agujetas.

Pedro Sánchez ha sido la tercera palaca de cambio: una buena alimentación. Nuestro nutricionista ha sido el encargado de reeducar a las personas que han pasado por el programa a comer mejor y a asentar rutinas eficaces para cuidar mejor su cuerpo a través de lo que comen.

Por mi parte, el granito de arena aportado al programa tiene que ver con aprender a trabajar desde la inteligencia emocional. A través de sesiones de coaching, hemos puesto en marcha procesos que han culminado en una mayor autoestima de la persona, una mayor seguridad en ellos mismos y una mejor gestión de las emociones.

El programa se emite a partir de enero en televisión y con ello se cierra una etapa cargada de emociones, de experiencias inolvidables y de aprendizaje, mucho aprendizaje junto a personas que me han enseñado a ser mejor profesional y mejor persona. Todo pasa por algo.

Este post tiene que ver con dar las gracias por mi Revolution personal a todas esas personas que, de una manera u otra, han aportado en mi vida su granito de arena. Sin saberlo, han sido mis palancas de cambio. Todo pasa por algo,

¿Cómo no voy a amar el coaching?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *